El Networking y las Fraternidades son tan antiguos como la historia de las Civilizaciones. El orden de una sociedad se inicia sobre el concepto de una fraternidad que decide establecer reglas de convivencia y resolución de conflictos. Sí, una fraternidad, porque una sociedad no pudo haberse creado sin el ánimo de un grupo de gente que primero había encontrado afinidad de costumbres y principios con los que decidió compartir en distancias cortas de vinculación constante y fuerte. Entonces, toda sociedad organizada, era una fraternidad, que con el paso del tiempo y la multiplicación de sus miembros, dejó de ser en muchos casos unida, pero que pretende siempre fraternar para construir en comunidad. Un país por ejemplo, o una ciudad, es una gran fraternidad, que tiene reglas, líderes, principios, valores y costumbres con las cuales comparten.

 

Uno de los mayores líderes del mundo que cimentó sus bases sobre la necesidad espiritual de los seres humanos y marcó un hito en la humanidad, fue Jesucristo. El primer mensaje fue: “Áma a Dios sobre todas las cosas”, sobreponía a lo espiritual sobre cualquier otra cosa mundana. Pero luego el segundo mandamiento es el más interesante: “Áma tu prójimo como a ti mismo”. Su segundo y probablemente más importante mensaje de convivencia, y el que sustenta el título de este artículo, es el mensaje de la generosidad. “Áma a tu prójimo como a ti mismo” simboliza muchos mensajes más: “Respeta a los otros como a ti mismo”, “No hagas a otros lo que no te gustaría que te hagan a ti”, “Da como te gustaría recibir”, etc. Estos sucesos tienen ya más de 2000 años y fueron tan importantes para nosotros que han marcado la historia dándonos una fecha incluso de inicio. Han pasado ya 2015 años desde que nos dio el mensaje, y aún tiene poder sobre nosotros. Y mi opinión, es que lo seguirá teniendo. Los seres humanos tenemos la necesidad constante de que nos recuerden cuáles son esas normas de convivencia. A veces las olvidamos, y alimenta nuestra alma escucharlas para ponerlas en práctica.

 

El tamaño de las sociedades construidas y reguladas a través de constituciones, en la mayoría de los casos, grande para administrar eficazmente, motivó que la gran masa se acerque en pequeños grupos con mayores intereses y afinidades. Cuando usted entra a una fiesta con 50 invitados, no ve una sola masa hablando entre todos. Encuentra grupos de 2, 3, 4, 6, 10 personas. La tendencia de acercamiento e intimidad entre las personas se reduce a círculos más pequeños. Es por este fenómeno que los seres humanos crean a las fraternidades. Núcleos pequeños, que en número mundial han llegado a ser miles, pero que en concepto fraternal de amistad íntima y vinculación frecuente, se constituyen en grupos más pequeños.

 

¿Por qué fueron necesarias las fraternidades?

 

Porque el ser humano es un ser social. Vivir en comunidad con relaciones comprometidas y recíprocas es definitivamente un deseo y necesidad del ser humano. Hay dos películas que demuestran esta teoría, “El Náufrago” con Tom Hanks relata como una persona sola en una isla, debió utilizar una pelota para llamarla por su marca “Wilson”, para simbolizar una amistad con la cual compartir. O Will Smith en la película “Soy Leyenda”, en dónde visita una tienda con maniquíes que simbolizan amigos con los cuales compartir, luego de haberse quedado solo en una debacle mundial. La palabra Convivir es una mezcla de vivir CON y simboliza también esa necesidad. Todo lo que usted logre conseguir estará comprometido con una larga cadena de personas que fueron parte en su vida para que esto suceda. El ser humano aislado es limitado y se ha descubierto por años que juntos se llega más lejos. La suma de los esfuerzos colectivos son indudablemente mucho más poderosos que los esfuerzos individuales.

 

Estas necesidades han llevado al ser humano a lo largo de la historia del mundo a construir comunidades, sociedades, y fraternidades. Las últimas, a diferencia de las dos primeras, se construyen en grupos más pequeños y selectos, con fines y propósitos más específicos.

 

Han existido muchas fraternidades, pero dentro de las que podemos mencionar en concepto, están: Los Gremios, Las Asociaciones, Federaciones, Juntas, Comités, Las Fraternidades Universitarias, Los Cuerpos Colegiados, Clubes Sociales, Equipos Deportivos, Redes de Negocios, Clubes de Networking, Fundaciones – ONGs, Clubes Rotarios, Foros Ejecutivos, Directorios, Movimientos y Partidos Políticos, Logias, etc.

 

Las redes sociales virtuales no se pueden considerar fraternidades salvo que estén soportadas con encuentros personalizados fuera de lo digital. Es necesario el contacto humano para que pueda existir conexión vinculación real.